El año pasado ha demostrado qué desafíos inesperados pueden afectar repentinamente a la economía global y a los emprendedores. Al principio, la gestión de crisis fue la principal reacción. Aunque muchas empresas lograron mantener sus cadenas de suministro, sus ingresos sufrieron grandes pérdidas. En este momento, el conocimiento estratégico a través de datos comerciales y la inteligencia empresarial innovadora ofrecen una salida de esta crisis.
